Cuesta arrancar una sonrisa a cambio de nada

Los Sembradores de Estrellas de Albacete tenían una misión: sembrar y como fruto regalar una sonrisa. Pablo es un niño de siete años que con sus ojos bien abiertos cuenta que  ha sembrado su estrella y le han sonreído. “¡Seguro que da fruto!” dice.



En este mundo de prisas, compras e individualismo cuesta arrancar una sonrisa. Tarea difícil la de los pequeños Sembradores de Estrellas en la tarde del viernes 13 de diciembre. Cientos de niños se daban cita en la Catedral de Albacete para esta misión de llenar la ciudad de estrellas. Muchos niños iban acompañados de sus padres, catequistas, profesores, animadores y también algunos sacerdotes.  Allí se dieron cita entre otros las parroquias de Las Angustias, San Pedro, San Pablo, Sagrado Corazón, El Pilar, La Milagrosa;  los colegios Ave María, Severo Ochoa, Cristóbal Valera, Reina Sofía y el movimiento JMV,…

El Obispo de Albacete, Ciriaco Benavente, dio la bienvenida a los grupos. Muy atento y cercano a todos los niños. Bendijo las estrellas y envió a los niños a ser sembradores de la Buena Noticia de la Navidad. D. Ciriaco recordó a los asistentes de forma muy simpática que “entre niños la formalidad debe ser poca pero que dure” e invitó a sembrar con mucha “ilusión y respeto, sin pedir nada a cambio, tan solo una sonrisa”. 

El Coro Diocesano acompañaba la celebración con cantos de villancicos. Con palmas y alegría se celebraba el envío de los pequeños sembradores. Todo estaba preparado, la cara de ilusión de los pequeños sembradores era la confirmación de que el pistoletazo de salida por las calles de Albacete estaba a punto. Y así fue. Un río de niños llenaba el centro de la ciudad; en la calle de La Caba, villancicos y  estrellas se fundía en un regalo de buena noticia. No faltaron los que rechazaron la invitación a ser sembrados ya que en estos tiempos es difícil pensar que alguien regale algo a cambio de nada, tan sólo una sonrisa.

Pablo es un niño de siete años que con sus ojos bien abiertos me cuenta que ha sembrado su estrella y le han sonreído. “¡Seguro que da fruto!” me dice.

Juan, profesor que viene acompañado de 107 alumnos, afirma que “ha sido una gran tarde, felicitando la Navidad por las calles de Albacete. Felicitar de mi parte a todo el equipo de la Delegación de Misiones por todo el trabajo y a todos los participantes”.

El delegado diocesano de misiones, José Joaquín Tárraga, está feliz, agradece a los padres y animadores que acompañan a los niños. “Ha sido una tarde de ilusión, hay alegría en Albacete. Cuesta arrancar una sonrisa en mucha gente. Algunos se quedan extrañados, sorprendidos. Pero la ganas de los niños es más fuerte, llevan un mensaje de esperanza” dice
José Joaquín Tárraga, Delegado de Misiones de Albacete

Las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, María José y Mariana, son las encargadas de preparar las estrellas para los niños. “No faltan. Hay para todos. Estamos repartiendo estrellas a todos los pueblos de la provincia. Nuestro deseo es que den buen fruto” nos comentan.

Sembradores de Estrellas trata de poner a los transeúntes una pequeña pegatina en forma de estrella, para compartir la alegría navideña y recordar a todos la Buena Noticia: el nacimiento de Jesús. Con este gesto, también se desea felicidad en nombre de los misioneros y misioneras, que, por amor a Cristo y a la humanidad, lo dejan todo y parten a otras tierras para llevar el mensaje de Jesús.

Esta actividad tradicional en Albacete y en los pueblos pretende que los niños se sientan misioneros y llamados a serlo. Que ellos mismos transmitan la alegría de la Navidad en nombre de los misioneros repartidos por el mundo, difundiendo, al igual que ellos, la Buena Noticia. Que el anuncio de la Navidad y su esperanza inunde nuestras calles y llegue a todos con gratuidad. Es bueno recordar que no se solicita dinero: solo se pide una sonrisa.


En los pueblos de la provincia de Albacete esta actividad se realizará a lo largo de esta semana y es preparada por parroquias y colegios.

0 comentarios